A muchas grandes empresas les parece que el futuro se ha tomado cada espacio de nuestras vidas: el hogar, las escuelas, el trabajo, y ahora también las carreteras. Y es que con Matreshka, vemos una de las posibles formas que tomará el transporte en unos cuantos años, pues ya no estamos hablando de décadas, ni de centenares: el futuro está a la vuelta de la esquina y nos corresponde saber de él, observarlo, y por qué no, utilizarlo. El futuro cambia, y lo inamóvible pierde importancia Uno de los grandes pilares en los que se basa la era tecnológica que estamos viviendo, es que el estado de las cosas no…



