Son precisamente las cosas pequeñas bien utilizadas, las que más sorpresa nos causan. Y muy seguramente en eso pensaron los creativos de Closca, una organización de origen español, que se destaca entre las demás por su continúo análisis de la situación ambiental en el mundo y que propone, por medio de de cambios sutiles, una completa reinvención del modo de ver lo que estamos haciendo y cómo consumimos. Hace poco nos sorprendieron con un casco de ciclismo urbano que, al colapsar (por un golpe traumático) pasaría a ser una bolsa plana, en ese momento el objetivo era la seguridad completa, ahora, con las botellas, se quiere salvar más que una…



