Hace un tiempo, enfrenté uno de los mayores temores para cualquier dueño de un sitio web: mi dominio fue baneado en Google. ¡Sí, baneado por completo! De la noche a la mañana perdí todo el tráfico orgánico. Pero, lejos de darme por vencido, me puse manos a la obra. A continuación, quiero compartirles mi experiencia personal y los pasos que seguí para recuperar mi dominio y volver a los resultados de búsqueda. 1. Descubrí el origen del problema Mi primera tarea consistió en diagnosticar la causa del baneo. Revisé mi cuenta de Google Search Console y hallé algunas alertas de “Acciones manuales”. Además, utilicé herramientas de auditoría SEO para identificar…



